Vuestra humilde narradora os escribe desde la periferia de Barcelona. Partiendo de la base que esta ciudad acogió hasta ayer su 25º Saló del Cómic, y que servidora fue el domingo (no faltaron tampoco Quesito y unos cuantos amiguetes más), se entiende un poco mejor el título.
Por otra parte, por estas tierras se celebra hoy el día de Sant Jordi (San Jorge: Dícese del caballero que mató a un dragón etcétera etcétera porque había una princesa buenorra blabla blablablá), además del día del libro. La cosa consiste -tradicionalmente- en hacer regalitos a la pareja (actual o en potencia) los chicos regalan rosas, las chicas regalan libros..., aunque en la práctica las combinaciones son múltiples.
Por otra parte, por estas tierras se celebra hoy el día de Sant Jordi (San Jorge: Dícese del caballero que mató a un dragón etcétera etcétera porque había una princesa buenorra blabla blablablá), además del día del libro. La cosa consiste -tradicionalmente- en hacer regalitos a la pareja (actual o en potencia) los chicos regalan rosas, las chicas regalan libros..., aunque en la práctica las combinaciones son múltiples.
La cuestión es: ¿qué pasa cuando estás en época de sequía sentimental -como es mi caso-?
1. Opción Melodramática: Te encierras en casa, pones pelis cursis y lloras viéndolas (o sin verlas).
2. Opción Pragmática: Sales a la calle a mirar libros y te compras veinte o treinta, supliendo tus carencias afectivas con tu capacidad adquisitiva.
3. Opción Persona Mentalmente Estable: Sales a la calle a mirar libros, aunque probablemente no te compres ninguno; así disfrutas del ambiente (muy bonito, la verdad) que se respira por todas partes.
O, finalmente, eliges la opción Limoncito.
4. Opción Limoncito:
Te quedas en casa -frente al ordenador- la mayor parte del día, por culpa de tus obligaciones estudiantiles (y porque este fin de semana no has hecho nada de provecho, aparte de cumplir devotamente con tus deberes frikis), aunque a media tarde sales un rato a la calle en busca de dos libros que tienes que comprar para la universidad. Probablemente no los compres, porque no estarán en ninguna tienda. Pero NO te apures, porque no te vas a quedar sin regalitos: PapáLimón te traerá una rosa por la noche; y tú, como mujer previsora que eres, te habrás auto-regalado un par de cómics el día anterior.
... de Hellblazer, para compensar tus futuros (o sea, del 23 de abril) impulsos moñas.
1. Opción Melodramática: Te encierras en casa, pones pelis cursis y lloras viéndolas (o sin verlas).
2. Opción Pragmática: Sales a la calle a mirar libros y te compras veinte o treinta, supliendo tus carencias afectivas con tu capacidad adquisitiva.
3. Opción Persona Mentalmente Estable: Sales a la calle a mirar libros, aunque probablemente no te compres ninguno; así disfrutas del ambiente (muy bonito, la verdad) que se respira por todas partes.
O, finalmente, eliges la opción Limoncito.
4. Opción Limoncito:
Te quedas en casa -frente al ordenador- la mayor parte del día, por culpa de tus obligaciones estudiantiles (y porque este fin de semana no has hecho nada de provecho, aparte de cumplir devotamente con tus deberes frikis), aunque a media tarde sales un rato a la calle en busca de dos libros que tienes que comprar para la universidad. Probablemente no los compres, porque no estarán en ninguna tienda. Pero NO te apures, porque no te vas a quedar sin regalitos: PapáLimón te traerá una rosa por la noche; y tú, como mujer previsora que eres, te habrás auto-regalado un par de cómics el día anterior.
... de Hellblazer, para compensar tus futuros (o sea, del 23 de abril) impulsos moñas.

1 comentario:
Yo de la parte moña... ¡¡habráse visto!!
Y ahora que lo pienso, yo también me autoregalé algún librillo. (Y una camiseta y una chapa, todo ello financiado por Madrequeso, eso sí).
Por cierto, yo opción Limoncito también XD
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